jump to navigation

New wars, guerres nouvelles, nuevas guerras … 30 octubre, 2007

Posted by lariosola in Conciencia de Defensa, Cultura de Defensa.
Tags: , , ,
1 comment so far

trojanhorse.jpg

 ¿Es el terrorismo la cuarta guerra mundial, si la Guerra Fría fue la tercera?

El terrorismo no juega con el mismo tablero que sus adversarios, se sitúa al margen del sistema internacional, y por lo tanto, aprovecha ventajosamente las “auto-limitaciones civilizadas”.

Al Qaeda es una red mundial formada por grupos no vinculados entre ellos por una estructura organizativa y unidos por una serie de objetivos que se superponen parcialmente. Si el terror siempre puede elegir el objetivo, y el momento; los sistemas de defensa carecen de efectividad. No es posible defender todo, en todo momento, frente a todas las amenazas: sencillamente, es imposible; no se podría vivir en un sistema tan exigente; su coste sería desproporcionado.

La relación entre el coste de un ataque terrorista con los gastos generados es infinitamente mayor que la provocada por la 2ª Guerra Mundial, especialmente costosa en vidas y bienes. Si los atentados del 11-S se costearon con 100.000 $, incluso con diez veces más, 1 millón de dólares, vemos que la destrucción de las Twin Towers, las vidas, la reconstrución y finalmente, el clima de inseguridad mundial, ha multiplicdo exponencialmente su coste. Impacto psicológico y sociológico; el gasto sanitario, social de reconstrucción y de seguridad que acarrean es unc oste demasiado alto para evitar la tentación de repetir la acción, más llamativa, si cabe.

Esta competición estratégica, con modelos estratégicos distintos no puede afrontarse única y exclusivamente con un incremento de la  sofisticación tecnológica. Y si me apuran, la Guerra contra el Terror (GWOT) y las operaciones militaes en Irak, no aportan mucha más seguridad. La vigilancia de las telecomunicaciones (email, voz, satélite, etc), la vigilancia de las fronteras (personas y bienes), el control de extranjeros y personas asociadas en un país supone tal gasto, que no es económicamente viable.

Los recursos destinados a seguridad, aunque indudablemente aportan cierto nivel de tranquilidad, no eliminan la amenaza, y evitan su empleo en áreas más relevantes a largo plazo: educación, bienestar, etc. Si EEUU ganó a la URSS la Guerra Fría, por incapacidad económica para sostener la dualidad, quizás el terror esté empleando la misma ventaja estratégica. Por ello, la respuesta militar no es la solución,  o la única solución.

Una respuesta compleja, multipolar de caracter político, que aune diferentes modalidades específicas, asegurará una respuesta más acorde a la complejidad que impone el terror, y salvaguardará recursos básicos para el sostenimiento y cuidado de su propia sociedad, de su modo de vida, incluso, del “sueño occidental“.

 

Anuncios

New wars, guerres nouvelles, nuevas guerras … 30 octubre, 2007

Posted by lariosola in Conciencia de Defensa, Cultura de Defensa.
Tags: , , ,
1 comment so far

trojanhorse.jpg

 ¿Es el terrorismo la cuarta guerra mundial, si la Guerra Fría fue la tercera?

El terrorismo no juega con el mismo tablero que sus adversarios, se sitúa al margen del sistema internacional, y por lo tanto, aprovecha ventajosamente las “auto-limitaciones civilizadas”.

Al Qaeda es una red mundial formada por grupos no vinculados entre ellos por una estructura organizativa y unidos por una serie de objetivos que se superponen parcialmente. Si el terror siempre puede elegir el objetivo, y el momento; los sistemas de defensa carecen de efectividad. No es posible defender todo, en todo momento, frente a todas las amenazas: sencillamente, es imposible; no se podría vivir en un sistema tan exigente; su coste sería desproporcionado.

La relación entre el coste de un ataque terrorista con los gastos generados es infinitamente mayor que la provocada por la 2ª Guerra Mundial, especialmente costosa en vidas y bienes. Si los atentados del 11-S se costearon con 100.000 $, incluso con diez veces más, 1 millón de dólares, vemos que la destrucción de las Twin Towers, las vidas, la reconstrución y finalmente, el clima de inseguridad mundial, ha multiplicdo exponencialmente su coste. Impacto psicológico y sociológico; el gasto sanitario, social de reconstrucción y de seguridad que acarrean es unc oste demasiado alto para evitar la tentación de repetir la acción, más llamativa, si cabe.

Esta competición estratégica, con modelos estratégicos distintos no puede afrontarse única y exclusivamente con un incremento de la  sofisticación tecnológica. Y si me apuran, la Guerra contra el Terror (GWOT) y las operaciones militaes en Irak, no aportan mucha más seguridad. La vigilancia de las telecomunicaciones (email, voz, satélite, etc), la vigilancia de las fronteras (personas y bienes), el control de extranjeros y personas asociadas en un país supone tal gasto, que no es económicamente viable.

Los recursos destinados a seguridad, aunque indudablemente aportan cierto nivel de tranquilidad, no eliminan la amenaza, y evitan su empleo en áreas más relevantes a largo plazo: educación, bienestar, etc. Si EEUU ganó a la URSS la Guerra Fría, por incapacidad económica para sostener la dualidad, quizás el terror esté empleando la misma ventaja estratégica. Por ello, la respuesta militar no es la solución,  o la única solución.

Una respuesta compleja, multipolar de caracter político, que aune diferentes modalidades específicas, asegurará una respuesta más acorde a la complejidad que impone el terror, y salvaguardará recursos básicos para el sostenimiento y cuidado de su propia sociedad, de su modo de vida, incluso, del “sueño occidental“.