Lecturas del ataque en Kabul 19 enero, 2010
Posted by lariosola in Cultura de Defensa.Tags: 2010, Afganistan, Ataque, KAbul, Serena, taliban
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El ataque talibán de ayer en Kabul nos deja entre perplejos y preocupados.
Pese al continuo esfuerzo de inteligencia que había identificado un posible ataque masivo en la ciudad de Kabul, este no ha podido ser evitado. 6 suicidas, varios vehículos cargados con explosivos y el combate de hasta veinte insurgentes por las calles y cercanías del Hotel Serena pone de manifiesto una sola cosa: la capacidad de actuar.
Probablemente, el objeto se aleja de la ocupación de edificios gubernamentales. En este caso, además del caos creado por los suicidas auto inmolados, había e contar con un numero grupo de milicianos que estuvieran en condiciones de controlar los edificios y parte de sus accesos. No, no buscaban capturar edificios gubernamentales. ¿Qué podrían querer?
Una acción de estas características debe tener un alcance mayor, ya que su importancia y notoriedad no sobreviven más que como “los videos más vistos en las últimas 48 horas en Youtube”, gracias a la cobertura de la CNN, entre otras agencias y televisiones.
El esfuerzo de coordinación, la notoriedad de la acción buscando la Presidencia del gobierno, centros comerciales y bancos de importancia, debe tener otra lectura. Quizás debamos mirar hacia lo que pasa en el interior de Afganistán, y lo que sucederá fuera, en breve.

En Kabul, se han rechazado en el parlamento afgano varias propuestas de gobierno del Presidente Karzai, que como todos recordamos ha ganado unas elecciones amañadas hasta el punto de que el líder de la oposición decidió retirarse, una vez se le reconoció la certeza de sus acusaciones. Por lo tanto, este ataque significa que Karzai podría tambalearse en su intención de gobernar y mostrar un Afganistan, parcialmente demócrata, dialogante, respetuoso con las minorías y, mas o menos, respetado y duradero. Este ataque niega cualquiera de las anteriores.
Fuera de Kabul, hay que irse a Londres, donde en un par de semanas se celebrara la London Conference, en la que coorganizada por el Reino Unido, Afganistán y Naciones Unidas, tiene el propósito de conciliar el aumento de tropas occidentales en Afganistán con un incremento de esfuerzo político multinacional, focalizado en que las 43 naciones presentes en la zona, redobles sus esfuerzos para apoyar el desarrollo del gobierno afgano.
Por lo tanto, cuando ministros y representantes se sienten en Londres, aunque tengan como objetivo común las estabilidad de Afganistán, muchos se preguntaran si con el ataque de ayer, puede decirse que es más seguro, por el atrevimiento de la acción en pleno Kabul, resta como poco, credibilidad; aunque, militarmente haya sido una escaramuza menor, su repercusión no lo es tanto.
Aquí es donde hay que buscar el verdadero propósito.
La vara de medir. 13 enero, 2010
Posted by lariosola in Cultura de Defensa.Tags: Afganistan, bajas, civiles, Coalicion, muertos
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2009 cierra con el triste honor de convertirse en el año que más civiles han muerto en Afganistan. Si el 2008, se despachaba con 2,118 civiles muertos; en 2009, se ha alcanzado la cifra de 2,412.
La Misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) reconoce que la mayoría fueron asesinados por las milicias Talibán, como consecuencia de la intensificación y extensión del conflicto, lo que afecta negativamente a todos los civiles, con independencia de su edad, sexo o afiliación religiosa o política.
La vara de medir en los países democráticos occidentales tiene una tendencia inusitada a crecer o disminuir conforme a consignas o complejos, que nos atormentan en lo más profundo de nuestra mentalidad. Mas allá de la orientación política de cada cual, parece que subyace el eterno deseo de denostar a las fuerzas policiales y militares de los estados que ejercen un control democrático de las mismas. Es una necesidad de magnificar los excesos, que los hay, de los instrumentos nacionales de ejercer la policía y la seguridad, mientras que se omiten las consecuencias, los muertos de otros, sean libertadores, milicianos, insurgentes o terroristas.
No es mi deseo que los partidos políticos, sus cocinas y otras organizaciones salgan a la calle y se rasguen las vestiduras, por unos muertos, que yo creo que todos lamentamos. No es mi deseo tapar unos muertos, con un “ y tú más”, porque no tiene sentido. Pero lo que si que deseo es que si las fuerzas policiales y militares están sujetas a un control político democrático, más o menos afinados, comprendamos y así lo hagamos llegar a todos los ciudadanos, que las consecuencias de la violencia, en territorio patrio o extraño, son terribles, y habitualmente indeseables.
Los Talibán han matado a 1681 personas el año pasado durante el curso de sus acciones y ataques. Las fuerzas internacionales de ISAF han causado 596 muertes el año pasado. Si bien, estas 600 muertes no son deseadas, cabe reconocer el esfuerzo de la Coalición de minimizar las consecuencias más negativas de la misión de seguridad en Afganistán.
No se debe bajar la guardia, y respaldar el extraordinario esfuerzo que 150, 000 soldados están haciendo a diario en tierras tan lejanas como inhóspitas.
Que el 2010 no supere este triste record.






