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Un rojo aparta a los “coloraos” 21 Abril, 2008

Posted by lariosola in Conciencia de Defensa, General.
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En Paraguay la izquierda ha llegado de la mano popular, y no podemos decir que el ex-obispo Fernando Lugo sea un populista, confiando en que no ejerza de visionario revolucionario, porque es lo último que necesita el Paraguay, caer en el juego demagogo y retórico de un “Chavez” en plena histeria nacionalizadora.

Si el vuelco electoral reconocido por el presidente Duarte da paso a una Alianza Patriotica que promueve un cambio dulce, es deseable que el traspaso del poder se realice sin tensiones ni violencia, lo que no hay que descartar ya que finalizan 50 años de hegemonía conservadora.

Habrá que esperar hasta el verano para comprobar el nivel de tolerancia y madurez de las instituciones republicanas paraguayas, lo que se ha puesto en duda ante las sugerencias de que el partido en el poder organizaría un fraude electoral, extremo que ha sido negado por la Organización de Estados Americanos que han supervisado el proceso.

Con el triunfo del ex prelado se han cumplido los pronósticos de los sondeos de toda la campaña que lo daban en la preferencia del electorado por encima de Ovelar y del general retirado Oviedo.

En este momento, cabe confiar en un cambio tranquilo que permita afrontar la crisis existente, empeorada por el encaremiento de las materia primas, la inseguridad económica y un empobrecimeinto progresivo de la sociedad paraguaya, que tiene su máximo exponente en las mínorias nativas indígenas.

A priori, interesa conocer si Lugo adoptará una posición participativa en la causa de las FARC en Colombia, y si finalmente, se incorpora al eje Cuba-Venezuela-Bolivia-Ecuador. Lo que si debemos tener claro es que se convertirá en un elemento desestabilizador más de la región que comienza a polarizarse, y en el que Brasil, desea profundamnete un periodo de “paz regional” que permita el resurgimiento económico en tiempos turbulentos de crisis, en los que habrá que tomar decisiones difíciles  y conviene que la demogogia populista no asalte la trinchera del sentido común.